Mi primera feria de miniaturas: un sueño hecho realidad
El 14 de marzo se celebró la feria de miniaturas de Barcelona en el Hotel Catalonia Plaza Cataluña.
Si hace unos años alguien me hubiera dicho que estaría vendiendo mis propias miniaturas, probablemente no lo habría creído… pero hoy me hace inmensamente feliz poder vivir esta experiencia.
Era mi primera feria como expositora y la realidad superó todas mis expectativas.
Han sido meses de mucho trabajo: buscar inspiración, crear nuevas piezas, pensar escenas para fotografiarlas y preparar el stand —algo completamente nuevo para mí—, pero que también me ha hecho muchísima ilusión. En este tiempo, además, han surgido algunos proyectos por el camino por los que me siento profundamente agradecida.
Siempre recordaré este día en mi corazón. A pesar del mal tiempo, hubo personas que se animaron a venir. Es difícil explicar lo emotivo y bonito que es ver cómo se acercan a tu parada con sorpresa y encanto, y recibir comentarios y palabras tan bonitas, tanto por las miniaturas como por el propio stand. Es una mezcla de orgullo, cariño y gratitud.
Hay gente maravillosa en el mundo de las miniaturas: no solo quienes vienen a comprar y valoran el trabajo que hay detrás, sino también los y las expositores, miniaturistas y artesanos, que ponen tanta ilusión y esfuerzo en lo que hacen. He tenido la suerte de conocer a personas increíbles, descubrir muchísimo talento y compartir la misma ilusión, así como recibir ánimo y apoyo de personas que, de alguna manera, ya siento como compañeras de camino.
Y eso es, quizá, lo más bonito de todo.
También me siento agradecida conmigo misma por haberme regalado este momento. De niña me apasionaban las casas de muñecas, y poder vivir esto de adulta es, de alguna forma, volver a regalarme ese sueño.
Y, sobre todo, gracias a mi marido, que ha sido una pieza fundamental en todo este camino. Me ha ayudado, apoyado en cada paso y ha creído en mí desde el principio. Sin él, muchas de las cosas que hoy he podido vivir no habrían sido posibles.
Muchas gracias a todas las personas que hicisteis posible este día.
Siento que no es el final de una etapa, sino el comienzo de algo muy bonito. Porque crear miniaturas es, para mí, una forma de detener el tiempo en los pequeños detalles. Y quienes amamos este pequeño universo sabemos bien la magia que hay en ello.
Si quieres conocer más sobre este evento, los expositores y futuras ediciones, puedes visitar la página oficial de la feria de miniaturas de Barcelona, donde encontrarás toda la información actualizada sobre este encuentro tan especial para quienes amamos el mundo del miniaturismo. Sin duda, es una cita imprescindible para descubrir talento, inspirarte y seguir conectando con este universo lleno de detalles.








