El Patio Andaluz: un recuerdo de mi infancia en miniatura
Hace tres años creé este diorama titulado El Patio Andaluz. Como en todas mis escenas, hay una historia detrás… y hoy quiero compartirla con vosotros.
Desde pequeña, pasaba los veranos en el “pueblo”, en el sur de España, donde están mis raíces familiares.
Recuerdo quedarme completamente maravillada al pasear por esas calles de paredes blancas y azulejos, llenas de tiestos de geranios que aportaban color y vida. Los azulejos, a juego con los tiestos, y los tonos de la terracota, en armonía con el suelo, creaban una sensación de calidez difícil de describir. Cada rincón tenía algo especial.
Pasear por esas calles tan peculiares, tan llenas de luz y de esencia andaluza, y detenerse a desayunar unas tostadas con aceite, tomate y embutido al sol… era, sin duda, la mejor manera de empezar el día.
Siempre me ha parecido mágico cómo cada lugar tiene su propia estética, sus costumbres y su forma de vivir.
Quise crear este diorama porque forma parte de mi historia y de mi infancia, de un lugar donde viví momentos muy especiales. De alguna manera, con él siento que tengo un pequeño pedacito de Andalucía, y de esos recuerdos, siempre conmigo.










